domingo, 11 de mayo de 2025

 

“Y si Dios puso ese sueño en tu corazón…”

Tal vez no era locura.
Ni capricho.
Ni distracción.

Tal vez era un susurro del cielo,
un plan escondido en forma de deseo,
una promesa disfrazada de latido.

Porque a veces,
Dios no grita desde el cielo… susurra desde el pecho.

Y si ese sueño arde sin consumirse,
si regresa cada vez que lo empujas,
si te incomoda pero también te ilumina…
entonces tal vez no es tuyo.

Es de Él.
Y solo te lo prestó para que le dieras forma.

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